Patito a patito empezamos la estimulación
Tras la visita al pediatra, vino la visita al neuropediatra y después pruebas médicas y más especialistas. Un mes y medio más tarde, tras comprobar que los resultados de las pruebas estaban dentro de la normalidad, el neuropediatra nos aconsejó empezar con sesiones de estimulación y además reservar cita para más adelante en un centro de diagnóstico de Trastornos del Espectro Autista.
Nos pusimos en contacto con Centro Momo, un centro de terapia neurológica infantil en Madrid, y reservamos cita para la valoración.
En Centro Momo nos atendió Paloma, entramos en una sala y empezó a hacernos preguntas y a jugar con Gonzalo. Una de nuestras mayores preocupaciones era que Gonzalo no hablaba, y Paloma sin embargo, nos desveló una preocupación más importante, la falta de comunicación. Recuerdo que nos dijo no me preocupa para nada que Gonzalo no hable, me preocupa que Gonzalo no se comunique.
Gonzalo y Paloma estaban jugando en una mesita con unos patos de goma y Paloma le enseñó una caja llena de osos de plástico. A Gonzalo le encantaron los osos y quería cogerlos. Paloma lo miró y dijo antes hay que recoger los patos. El papá de Gonzalo y yo nos miramos y los dos pensamos... ¿Recoger? ¡Imposible!
Tras dos o tres intentos fallidos de Gonzalo de coger los osos, y las indicaciones de Paloma de que antes debería recoger los patos, Gonzalo empezó a recoger los patos y el último pato lo lanzó a la cubeta muy enfadado, su cara transmitía ¿estás contenta? ¿puedo ya coger los osos?. Me hubiese encantado ver mi cara en ese momento, simplemente no podía creermelo.
Paloma compartió con nosotros algunas pautas para comenzar a trabajar la comunicación: todo aquello que le interesase a Gonzalo debería estar en alto y visible para él, de este modo, para conseguir lo que él quería tenía que pedirlo de forma previa. Además, cuando Gonzalo nos entregase un objeto, por ejemplo la botella de agua cuando quería beber, nosotros deberíamos ponernos la botella de agua a la altura de los ojos, obligando a Gonzalo de este modo a subir la mirada, y entonces se la daríamos. Deberíamos ser muy constantes para que Gonzalo entendiese que nos necesitaba.
De aquella primera sesión de valoración, además de las pautas y que Gonzalo tenía que trabajar para superar sus dificultades, nos llevamos a casa que nosotros también teníamos que trabajar para conseguir comunicarnos con Gonzalo y transmitirle nuestros mensajes de la misma forma que Paloma consiguió hacerle entender que tenía que recoger los patos.
Unos días más tarde empezamos las sesiones de estimulación y Natalia sería la persona que jugaría con Gonzalo (sí jugar). En las sesiones de estimulación Gonzalo juega, pero con una condición, las reglas del juego no las marca él. Natalia le estructuraba las sesiones y marcaba tres reglas: ella determinaba el orden de los juguetes, para jugar Gonzalo tenía que estar sentado frente a ella y para conseguir su juguete Gonzalo debería mirarla.
Tras algunas sesiones, a Gonzalo le enseñaron su primer símbolo comunicativo: QUIERO. El símbolo consiste en poner la mano en el pecho y pasar la mano de un lado al otro. Ese día fue el papá de Gonzalo quien le acompañó al centro y cuando vino a casa me comentó que Gonzalo nos debería pedir así lo que quería. Yo me quedé muy sorprendida, ¿enseñarle a comunicarse con gestos? ¿eso qué significaba?. Me surgieron muchas dudas y consulté a Ra (una persona a la que sólo he visto un día en mi vida, hace 10 años, pero que ha estado y está muy presente transmitiendo todo su apoyo y consejos). Me tranquilizó saber que es normal que le enseñaran a Gonzalo a usar sistemas alternativos de comunicación y en muy poco tiempo pude comprobar sus ventajas por mí misma. Gonzalo interiorizó rápidamente ese símbolo y le fue muy útil: tenía una herramienta para expresar aquello que quería.
Fue maravilloso ver cómo cambios tan pequeños en la forma de relacionarnos con Gonzalo conseguían hacerle avanzar, y sobre todo y lo más importante, se le veía feliz y tranquilo y es que por fin empezamos a entenderle!
Comentarios
Como educadora de niños con TEA, y viendo las cosas desde el otro lado de la barrera, me sorprendió desde el principió tu enorme fuerza y lucha. Es muy díficil querer ver y aceptar las diferencias de un hijo frente a la "NORMALIDAD", sin embargo tú fuiste capaz de ver todas estas dificultades en Gonzalo y enfrentarte al durísimo diagnóstico.
Pero de todo ésto, y como dice mi gran compi y psicóloga, lo más importante en la intervención con estas lindas personitas, es dejar a un lado las dichosas etiquetas :( , y ensalzar toda la infinidad de cosas que son capaces de hacer por encima del resto.
Por eso hay que hacer hincapié en sus dificultades; valorar al máximo sus esfuerzos, optimizar sus gustos, y sobre todo y ante todas las cosas hacer de Gonzalo un niño "FÉLIZ" integrado en esta dura "Sociedad".
Después de todo esto sólo me queda decirte q estoy aquí para lo que me necesites y sabes que te ofrezco mi ayuda de corazón. Muchos besitos a los 3.
Gracias a vosotros por compartir vuestra vivencia y experiencia.
Hola Rocío, Gonzalo oye bien, le hicieron pruebas de audición. Su comprensión ha mejorado en este tiempo y ahora entiende frases cortas.
Besos y gracias por pasar por aquí!
Hola Estrella, mucho ánimo y mucha fuerza. A nosotros siempre nos han dicho que la detección temprana es fundamental para el desarrollo de nuestros niños, y en tu caso es muy pequeño! Besos y muchas gracias por tus palabras.
Cada paso es un éxito! Un abrazo a súper gonzalo!
Un besazo familia
Vane te animo a seguir mucho más. Es tan hermoso y tan importante. Creo que es una buena obra que hará bien a muchos padres perdidos. Os queremos