En busca de nuestro cómo

La neuropediatra nos aconsejó continuar con las sesiones de estimulación unos meses y si Gonzalo no avanzaba visitar un centro de valoración y diagnóstico de autismo. Una de las pocas cosas que sabíamos del autismo es que la detección temprana es uno de los factores que influyen en el buen pronóstico de los niños, así que decidimos no esperar y que un especialista valorara a Gonzalo cuanto antes. Llamamos a Deletrea, y debido a la corta edad de Gonzalo nos atendieron en muy poquito tiempo. 

En Deletrea nos esperaba María Llorente. En aquel momento no tenía ni idea de quién era, hoy, meses después, he tenido la oportunidad de leer algunos libros y artículos que llevan su nombre.

Puede parecer contradictorio, pero en el momento en el que nos dijeron que Gonzalo tenía claros indicadores de riesgo TEA, nos sentimos aliviados, y es que por fin conocíamos el porqué de muchos comportamientos, teníamos explicación a muchas dudas y lo más importante, podíamos buscar ayuda para trabajar con Gonzalo.

Qué curioso que la felicitación de año nuevo que enviamos a nuestra familia y amigos sólo unos meses antes, incluía la frase de Nietzsche aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos y deseábamos a todos un 2017 repleto de porqués. Gonzalo estaba guapísimo en la foto con una americana azul y una pajarita roja.

El día de la valoración de Gonzalo descubrimos un gran porqué para el 2017 y para toda nuestra vida, ahora sólo nos tocaba encontrar el cómo.

María nos transmitió esperanza. Identificó y destacó características muy positivas de Gonzalo: buen potencial de aprendizaje, buenas competencias cognitivas, que es un niño dócil que se deja guiar por el adulto, además de baja irritabilidad, frustración o ansiedad. 

Con sus indicaciones, María también nos transmitió tranquilidad. Sus indicaciones ponían de manifiesto que entiende y trabaja el autismo de una forma natural y desde la personita que hay detrás de mi niño. Nos trasladó algunas estrategias y nos describió de forma sencilla cómo partiendo del juego debíamos trabajar las dificultades de Gonzalo. Una de sus indicaciones me sorprendió gratamente y es que teníamos el encargo de hacer reír a Gonzalo todos los días, así que una de nuestras tareas era hacerle cosquillas, y pensé ¡Qué suerte! Hacer cosquillas se me da muy pero que muy bien

 

Comentarios  

#2 Mamá 30-01-2018 07:54
Cito a Águeda TG:
Es La primera vez que te leo y presiento que no será la última.

A todo el mundo le suceden cosas, a veces muy bonitas y otras que rompen todos nuestros esquemas; es ahí donde tenemos que pararnos a reflexionar y buscar cómo enfrentarnos a ellos.

Yo voto por hacerlo con valor, con ganas de superarnos cada día, de aprender todo lo que podamos de aquello que la vida nos depara y por supuesto descubrir los porqué y encontrar los cómo.

Ojalá la vida os sonría.


Muchas gracias por tus palabras Águeda!
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#1 Águeda TG 28-01-2018 21:57
Es La primera vez que te leo y presiento que no será la última.

A todo el mundo le suceden cosas, a veces muy bonitas y otras que rompen todos nuestros esquemas; es ahí donde tenemos que pararnos a reflexionar y buscar cómo enfrentarnos a ellos.

Yo voto por hacerlo con valor, con ganas de superarnos cada día, de aprender todo lo que podamos de aquello que la vida nos depara y por supuesto descubrir los porqué y encontrar los cómo.

Ojalá la vida os sonría.
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