Expresar NO (y expresar SÍ)

Hace unos meses Gonzalo aprendió a decir NO con el dedo. Un simple gesto con el que ha descubierto que puede expresar sus deseos de forma tranquila. Además, el hecho de saber decir NO nos ayudó a identificar las situaciones en las que le gustaría decir SÍ y no sabía cómo, Gonzalo se quedaba mirando sin decir nada y aprovechamos esas situaciones para enseñarle a decir SÍ.

Antes de utilizar gestos, el modo en que Gonzalo rechazaba algo era mediante sonidos de llanto o queja. No quería eso que le estabas dando y no tenía otra forma de expresarlo.

El primer gesto que aprendió para rechazar fue apartar objetos con la mano. Gonzalo aparta con la mano el objeto que le ofreces si no está interesado. Este gesto aún lo sigue haciendo, dado que es un recurso comunicativo que le funciona en determinadas situaciones.

Sin embargo, apartar con la mano no es suficiente para decir NO. Le faltan recursos para expresar deseos en los que no existe objeto físico, para responder a preguntas directas o para rechazar un objeto que no está a su alcance. Para todas esas situaciones trabajamos otro gesto: decir que NO con el dedito. Gonzalo empieza a imitar algunos gestos, por lo que ahora es más sencillo enseñarle un nuevo signo, lo que sigue siendo complicado es enseñarle el significado del signo y en qué situaciones hay que utilizarlo. 

Una vez que sabe decir NO con el dedito, tenemos que practicar para asegurar que entiende el nuevo recurso. En el caso de Gonzalo es muy fácil practicar el NO con la comida y la bebida, porque sólo bebe agua y hay muchas comidas que no le gustan, así que podemos practicar con preguntas como ¿quieres zumo?, ¿quieres bocadillo?, ¿quieres helado?,... 

Una herramienta para expresar deseos

Mamá: Gonzalo, vamos al baño

Gonzalo (que está entretenido jugando): agita el dedo rápidamente y te mira, para decirte que no quiere dejar de jugar e ir al baño. 

Como siempre que utiliza un nuevo recurso comunicativo, es importante que Gonzalo descubra que es funcional, es decir, que cada vez que lo utiliza, le funciona. En el ejemplo, que cada vez que él dice NO, le hacemos caso y le dejamos seguir jugando. Además verbalizamos de la misma forma en la que él nos respondería si pudiese hablar: Mamá, no quiero ir al baño, quiero jugar. Así él sabrá que le hemos entendido y además respetamos su deseo. Le preguntamos varias veces, nos dice varias veces NO, y le dejamos jugar un rato más. Después, evidentemente, va al baño pero sabiendo que en varias ocasiones ha podido seguir jugando porque ha movido el dedito.

Una vez que nos aseguramos que ha entendido cómo se usa el NO, también hay que enseñarle que hay ocasiones que por mucho que exprese sus deseos, los deseos no se cumplen :)

Una herramienta para responder a preguntas directas

Mamá: ¿Gonzalo quieres comer?

Gonzalo

  • Si no quiere comer: agita el dedo rápidamente
  • Si sí quiere comer: se queda mirándome sin hacer nada o si sabe el signo, a veces lo hace. En este caso mueve la mano hacia la boca signando comer. En caso de que quiera comer, le decimos: tienes que decir Sí, y sale de su boca un sonido similar a ii y a veces incluso un claro

Mover el dedito para decir NO podríamos decir que es el primer gesto que utiliza siempre con sentido. Conoce muchos otros signos chupete, bibi, agua, móvil,... y los suele utilizar bien, pero si hay otra cosa que quiere y no sabe el signo, saca el repertorio por si acaso alguno le funciona. 

 

Es un simple gesto, pero creo que es uno de los recursos que más han ayudado a Gonzalo, porque le ayuda a comunicarse con nosotros, dado que podemos hacerle varias preguntas, para intentar averiguar lo que le pasa si lo vemos triste. A mi me encanta verle sacar el dedido, eso sí cualquier día, ¡igual me como ese dedo!.

PD: Las fotos son de una carrera popular a favor del Síndrome Sanfilippo. Ha sido la primera carrera infantil de Gonzalo (400 metros de la mano de su papá) y nos decía precisamente que NO quería que le hiciesemos una foto :) 

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