Esperando a mi hermana pequeña
En unas semanas Julia llegará a la familia para convertir a Gonzalo en hermano mayor. Sin duda uno de los mayores cambios en la vida de mi pequeño.
La barriga de mamá ya empieza a ser muy voluminosa y la pequeña Julia empieza a dar fuertes patadas. Gonzalo empieza a ver que no puedo cogerle en brazos ni jugar a tirarnos en el suelo como antes. Cambios que no son nada comparados con compartir a su papá y su mamá a partir del nacimiento de Julia. Para trabajar este momento, usamos varios recursos:
- en el cole ya han empezado a trabajar el concepto de familia, y los hermanos pequeños, con cuentos e historias sociales
- en casa también trabajamos el concepto de familia y un bebé con dibujos y juguetes.
- También estamos trabajando el dar besos a la barriga de mamá, el notar como la pequeña Julia se mueve, trabajando el vínculo con esa pequeña personita que se mueve.

Gonzalo es un niño muy cariñoso, le encantan los abrazos, los besos y el estar acompañado de su familia. Sí que tendremos que trabajar con él la fragilidad de un bebé, porque a él le encantan los abrazos fuertes y dar besos que traspasan la cara. Tendremos que trabajar con él que hay que medir muy bien la intensidad de los besos y abrazos con el bebé.
Sí que creemos que pasado un tiempo, Gonzalo añorará su familia de 3, al igual que cuando los abuelos vienen a casa. Al principio lo pasa genial pero pasado unos días ya quiere volver a sus rutinas y a su familia de 3.
Hace un tiempo, estando los abuelos en casa:
- cogió las maletas y las acercó a la puerta
- cogió al abuelo de la mano, lo llevó a la puerta
- cogió a la abuela de la mano, la llevó a la puerta
- cerró la puerta del salón y se sentó en el sofá tranquilamente
Gonzalo sigue sin poder expresarse verbalmente, pero está claro que tiene sus recursos para expresar sus deseos, como en esta ocasión expresando con total claridad que quería volver a su normalidad.
El papá y yo nos preguntamos cuánto tiempo tardará en poner el carrito de Julia en la puerta :)