En busca de nuevos intereses

Una de las cosas que he tenido claras desde el principio es que necesitamos conocer muy bien a Gonzalo, saber qué le interesa más, qué le interesa menos, y descubrir aquello que no le gusta nada. Como todos los niños (y los que no somos tan niños) cuando hace algo que le gusta y le motiva, todo es más sencillo.

Recuperando mi mirada

El diagnóstico de Gonzalo explicaba por qué su mirada era tan escasa. Recordé todos esos momentos en los que siendo un bebé me miraba intensamente y me perseguía con sus ojos allá donde iba y todas las miradas que intercambiamos jugando siendo más mayor. El autismo poco a poco fue restando intensidad a su mirada hasta hacerla prácticamente inexistente.

Aprendiendo a modificar el mundo

Gonzalo, papá y yo volvimos a la Fundación Quinta a conocer a Silvia Ramos, que es la persona que nos ayudaría a trabajar con Gonzalo. Silvia y Gema conocieron al pequeño y su curiosidad, ya que exploró casi todos los juguetes de la sala. 

Un viaje no planificado y maravilloso

Tras el diagnóstico, empecé a aprender sobre el autismo. Al principio lo único que sacaba en claro era que cada niño aprende de forma diferente, que la afectación de cada niño es diferente y que hay mucha incertidumbre en lo que cada niño podrá o no podrá hacer.

En busca de nuestro cómo

La neuropediatra nos aconsejó continuar con las sesiones de estimulación unos meses y si Gonzalo no avanzaba visitar un centro de valoración y diagnóstico de autismo. Una de las pocas cosas que sabíamos del autismo es que la detección temprana es uno de los factores que influyen en el buen pronóstico de los niños, así que decidimos no esperar y que un especialista valorara a Gonzalo cuanto antes. Llamamos a Deletrea, y debido a la corta edad de Gonzalo nos atendieron en muy poquito tiempo. 

Patito a patito empezamos la estimulación

Tras la visita al pediatra, vino la visita al neuropediatra y después pruebas médicas y más especialistas. Un mes y medio más tarde, tras comprobar que los resultados de las pruebas estaban dentro de la normalidad, el neuropediatra nos aconsejó empezar con sesiones de estimulación y además reservar cita para más adelante en un centro de diagnóstico de Trastornos del Espectro Autista.

Mi regalo en tu tercer cumpleaños

Hoy ha sido un día muy especial, el pequeño Gonzalo ha cumplido 3 años. Ha disfrutado mucho con los globos y sus regalos, aunque no ha querido probar ni un poco de bizcocho de yogur que le había preparado su papá. Ya está en la cama, sin saber que aún le falta por recibir un regalo, mi regalo en su tercer cumpleaños